lunes, 6 de junio de 2016

El Camino de Santiago DIA 35

Desde Santa Mariña hasta Cee

Aldea de Santa Mariña, 42.5 km después de Santiago de Compostela
Albergue Santa Mariña
Lunes 6 de Junio del 2016
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Me levanté de madrugada a cambiarle la pila al celular para que se cargara también la de repuesto y me regresé a mi cama en la cómoda litera de madera junto a la ventana.

Frente a mí ví a la monjita morenita, que cuando la conocí me había parecido muy simpática, sonriente, bonita ¡hasta me parecía una virgen mexicana! Y sin dudarlo fuí hasta ella.
Al verme sonrió, extendió su mano y tomó la mía manteniéndola en un largo saludo. Yo empecé a decirle, casi reclamándole, por qué había permitido que la persona con la cual se tomó una foto, la tomara de la cintura, que me parecía una falta de respeto a una monja.
Ella no me contestó nada y con su otra mano atrajó mi cabeza recostándola sobre su pecho.
Al sentir la tela de su hábito desperté.
¡Vaya! si que llamó mi atención esa monjita que allá en la catedral de Santiago de Compostela pasó al púlpito a decir un mensaje en español.
Bueno pues, a seguir durmiendo o tal vez a seguir soñando.

El trío de muchachas peregrinas se levantaron a las 7 am como ayer me habían dicho y yo hice lo mismo.
Me metí a bañar, en ese baño precioso y privado.
Luego empecé a preparar todo para el camino de hoy.

Mientras me ponía las botas, las tocaba y las veía aún con incredulidad y ponía cara como la de Cantinflas en aquella escena de película cuando contemplaba a Miroslava dormida, sin anteojos y con el pelo suelto.

Me quedaban a la medida, aún con las calcetas mas gruesas puestas. Son cómodas, fuertes, resistentes, sin agujeros.
Mis dedos, si hablaran, me dirían lo felices que se sentían sin estar apretujados y doloridos con sus uñas oscuras de moretones.
Este es mi segundo día que amanezco con éstas, mis nuevas botas.

Como siempre, salí último, de ese bonito albergue, antiguo por fuera, moderno y funcional por dentro. Todo listo. Fuí al Bar y me despedí de la hospitalera cubana. Me deseó un buen camino.
El día claro, muy bonito, algo nublado, las aves revoloteaban escandalosas en el cielo.

  Empecé a caminar por la carretera buscando las señales del camino, debería haber una desviación a la derecha según lo marcaba el mapa.
Caminé exactamente 800 metros hasta que mejor decidí checar con el GPS. Efectivamente, me había pasado, con ayuda del GPS, me regresé hasta que llegué al entronque correcto.
Busqué la flecha ¡y nada! no la ví por ningún lado.
El camino por carretera secundaria, aburrida y de subida, pasando por ranchos ganaderos.
rumbo al siguiente poblado importante Olveiroa a 11.9 km de distancia.

   [ Embalse de agua cerca de Ponte Olveira.]
[ El Hórreo mas grande que uno se puede encontrar en el camino. ]
Al poco de iniciar este tramo, apareció la lluvia y me puse el impermeable. tomé pocas fotos pues apagué el celular.
LLegamos, otros peregrinos y yo a la esquina, donde hay un bar y albergue para estar un rato bajo techo, pues la lluvia se dejó caer fuerte.
revisé la mochila, algunas cosas se alcanzaron a mojar a pesar que casi todo traía dentro de bolsas de plástico.
Como la lluvia seguía, abandoné aquel refugio y seguí el camino por el acotamiento de una carretera grande por largos 1.7 km donde los vehículos pasaban muy de prisa aventando agua sin contemplación.

Por fin, vueltecita a la izquierda. La lluvia amainó y haciéndole casita al celular lo encendí y tomé fotos a un letrero grande sobre una barda con el nombre del pueblo.

Luego pasé por un albergue con un Hórreo.

[ sobre el pavimento, una placa con la imagen grabada del principal símbolo jacobeo: la concha (también conocida como "viera").]
Olveiroa. Es una aldeita muy bonita que pertenece a Dumbría.
Me salí del camino para ir a conocer su iglesia.
[ "El patrón es Santiago apostol y según se dice es muy antigua. Está rodeada de un pequeño cementerio. Hay sepulcros antiguos en el suelo y alrededor, y una parte más nueva con nichos. Éstos se construyeron con el fin de ahorrar espacio en los cementerios. Había algunos mucho más adornados y vistosos que otros. (Las familias con más dinero suelen tener los nichos más preparados.)"]
  [ en la foto. cisterna para recoger agua de lluvia, Olveiroa es un lugar donde llueve mucho casi todo el año. ]
La salida va por un paseo muy agradable rodeado de vegetación.
Que después se convirtió en una vereda que se internaba en el monte cada vez mas alto.
Fué una subidita muy agradable y bonita.
Bordeando un río rápido.
Cercano a los generadores eólicos.
Por caminitos entre la montaña, 3.6 km rumbo a un pueblito llamado "O Logoso".
Como a la mitad puse el GPS para verificar mi posición, eran las 12 pm. Iba bien.
La lluvia terminó.

12:30 pm, pasé por un puentecito ya cerca a "O Logoso".
 Al entrar a la aldea el camino de nuevo se transformó en un paseo adoquinado..
[ "O Logoso es una aldea situada en las laderas del monte Castelo en Galicia."]

A la salida había una Y griega, el camino de la derecha iba por la orilla del rio. Decidí que era hora de comer y me senté sobre una albarrada y allí me comí lo que traía para almorzar ese día. Un peregrino pasó por el camino donde yo estaba y le indiqué que el correcto era el de arriba, no me hizo caso.
[ en la foto: caballos refugiándose del sol bajo un hórreo.]

Guardé todo y retrocedí unos metros para retomar el camino que seguía ascendiendo la montaña y alejándose del río.
De rato me alcanzó el peregrino que minutos antes había seguido el camino equivocado.
¡buen camino!
A la 1:25 pm llegué a "Hospital A Coruña". Había un centro de información para peregrinos. Estaba cerrado. Le tomé fotos a un anuncio informativo del camino en el cual se indica el punto actual donde me encuentro ahora.

Seguí el camino.
Llegué a un entronque de carreteras donde se señalaban 2 opciones: ir primero a Finisterra o primero a Muxía.
Por la plática que tuvimos ayer en la cena supe que para obtener la "Muxiana" (diploma que acredita el camino a pie a Muxía), necesitaba un sello que se conseguía entre Finisterra y Muxía, luego entonces: debía ir primero a Finisterra tal y como lo marcaba mi mapa.

Al llegar a una glorieta estaba el mojón doble, me acerqué para tomar unas fotos. Un peregrino español de Irún se ofreció para tomarme una foto, le dije que no era necesario
   Y como éramos los únicos en esa ruta, nos fuimos platicando todos los 15 largos kilómetros a "Cee". Una flecha rápido nos sacó de la carretera (yo la descubrí y se lo dije al compañero peregrino).
[ "en dirección Fisterra, dejamos la carretera por la derecha para tomar una buena pista rodeada de un paisaje abierto de tojos, pinos y eucaliptos. Nos conduce hasta el crucero de Marco do Couto" ]
   [ Santuario de nuestra señora de las nieves.
"Ya casi a la vista del mar, en los montes de Buxantes, pertenecientes a la parroquia del mismo nombre, concello de Dumbría, el Camino a Fisterra llega al lugar de Figueiroa, campos solitarios en un hermoso y apacible lugar, A Fonte Santa, fuente milagrera y venerada desde tiempo ancestral, muy posible lugar de culto a divinidades femeninas del agua y la naturaleza, cristianizadas en el también venerado santuario de A Nosa Señora das Neves, construido en el siglo XV, presumiblemente sobre otro anterior, aunque totalmente romozado en las obras del año 1780, que son a las que se debe su traza actual."]

  Y allí descansamos como 10 minutos. Luego llegaron otros peregrinos y decidimos seguir el camino.
[ "Cee estuvo poblada en la antigüedad por los Nerios. Hacia el siglo XII fue una pequeña villa agrícola y en los tiempos actuales es el municipio más grande de la Costa da Morte con cerca de 8.000 habitantes."]
A las 4 con 20, de éste, el trigésimo quinto día de caminata, a mi izquierda, por primera vez pude ver el oceáno atlántico por medio de la bahía (o ría, como la gente nativa de aquí le dice).
¡Qué emoción! Ya estoy cada vez mas cerca del final de la tierra del mundo antiguo: Finisterra.

Vuelta a la derecha y seguimos caminando entre el bosque, de repente desaparecía la vista al mar.
Después del bosque agarramos carretera y luego un boulevard, encontramos en el camino el primer albergue pero habíamos decidido ir al de "Casa da Fonte" que según anunciaba en la guía era administrada por peregrinos.
Siguiendo mapa y anuncios llegamos a una escultura y allí en la esquina estaba el nombre del albergue. Entramos.
Un hombre jóven nos atendió y nos asignó cama, nos cobró 11 € a cada uno. (1 más a lo que indicaba la guía de albergues).
Le comenté: "ya le subieron 1 euro", pero se hizo el occiso y no dijo nada.
Nos ofreció una cena por 6 €. Aceptamos.

Después de colocarle sábana a la cama y funda a la almohada, salí a buscar una papelería. La encontré, una negra punto fino y dejé mi autógrafo en un papel donde me dijo la señorita que la probara.
Luego compré unos víveres (un paquete de 3 botecitos de calamares gallegos en salsa (pero de otra marca, no había los "Galicia"), mas un chocolate y unos chicharrones.
[ foto: Vista a la costa occidental gallega en Cee.]

Fuí a dar un paseo para ver los barquitos en el malecón, pero al cruzar una callecita me dí cuenta que ya no traía gorra (y la necesito mucho por el sol y por la lluvia, para que no caiga directo a la cara con el gorro del impermeable puesto), así que me regresé siguiendo mis pasos por las calles por donde pasé. Aquí nadie agarra nada ajeno, caminé como 10 cuadras hasta que la encontré.
De nuevo fuí al malecón, pero ahora por otras calles.
No sin dificultad volví al albergue.

De rato la hospitalera me llamó a cenar y me dijo dónde sentarme. Primero una ensalada diferente, muy rica. Luego una pasta que para mi gusto le faltó cocimiento (estaba un poco dura y además desabrida) nos dijeron que en salsa de tomate, la cual brillaba por su ausencia. Yo opté por echarla en una cajita de plástico con tapa, para mañana recocerla en el micro y como se dice: "con hambre todo es mas sabroso".
Mañana: Finisterre.

    [Anochecía,yo me acosté en la litera que me asignaron, esta vez en la cama de abajo, tenía el celular en mis manos y me puse a ver las fotos. No supe cuándo ni cómo pasó pero me quedé dormido, el celular quedó encendido. ]
 POSTDATA:
 Increíblemente apareció una foto que no recuerdo haber tomado al final de ese día, era oscura, sin sentido, probablemente yo mismo la tomé al dormirme y quedar el celular en mis manos y a un lado de mi cabeza. He aquí la foto:
A primera vista pensé que eran las cobijas o pliegues del sleeping bag, pero al darle luz a la imagen con un programa, pude observar algo que no encajaba con esa hipótesis.
¡Wooow! ¿Qué es esa extraña figura en forma de cúpula que aparece en la parte inferior de la foto?
Parece una torre de un castillo ¿Estaría soñando eso y de algún modo fué captada por la cámara?
No encuentro explicación.
[Fotografía del pensamiento captada el 6 de junio del 2016.]

[FIN DEL DIA 35]

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