martes, 17 de mayo de 2016

El Camino de Santiago DIA 15

Desde Villalcázar de Sirga hasta Calzadilla de la cueza
 
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Martes 17 de mayo del 2016

Albergue Municipal para peregrinos
Villalcázar de Sirga
Municipio y localidad de España, en la provincia de Palencia, comunidad autónoma de Castilla y León.


6:00 am. Ruido. Los peregrinos se preparan para irse.
6:30 am. Me levanto y me meto a una de las duchas. Le muevo a la izquierda a la perilla de la regadera y ¡nada!. Le giro a la derecha, aparece un chorro a presión de agua fría que me hace tiritar instantáneamente. Me hice a un ladito, metiendo brazos, cabeza, logré mojarme y me empecé a enjabonar, hasta que me armé de valor y me metí de plano completo.
(Y yo que recién estaba calientito en mi cama, a ver si es cierto el dicho de que "el agua fría da energía").
  Los primeros segundos son los más difíciles, ya después todo fue mas tolerable, el agua estaba fría, muy fría. Listo.

  Ya seco y con ropa limpia, preparaba mi mochila cuando apareció el hospitalero, y al holandés y a mí nos invitó a pasar a la cocina a tomar café y tostadas. (tostada le dicen ellos al pan rebanado tostado).

  Me serví un poco de café y un poco de pan tostado con mantequilla y otro con mermelada.
 Luego el holandés me invitó un pedazo de "bocata" (lonche largo relleno de queso y salchichón).
 Muy bien. Hoy sí desayuné algo.

[ al fondo: el albergue municipal de Villalcázar de Sirga ]

  Deposité mi billetito en la caja de donativos pegado a la pared, me despedí y salí.
eran las 7:20 am.
  La luz del sol me hizo recordar mis dolencias del día anterior, que ni me acordaba porque precisamente ¡no sentía ninguna molestia! (creo que descubrí un gran remedio para el ojo rojo e irritado).

6 km por el conocido andadero al lado de la carretera, con mucha vegetación a los lados.
[ Pastizales típicos de la región en el camino hacia Carrión de los condes ]
  A las 8:30 llegué a Carrión de los Condes. Desde que llegué me pareció una localidad muy bonita, desde la entrada hay muchas cosas qué ver y qué fotografiar.
[ foto: mural y cartel informativo a la entrada del pueblo ]

[ Anuncio del camino, distancia a la siguiente población ]
A la izquierda vi una iglesia y un convento y me dirigí hacia allá. me detuve en una placita donde había bancas y una fuente de agua.
Llené las 2 botellitas de agua.

[ "El Monasterio de Santa Clara de Carrión de los Condes es un edificio conventual del siglo XIII de la orden de las clarisas, se localiza en el citado municipio carriones de la provincia de Palencia (Castilla y León, España).

La tradición conventual ha mantenido oralmente hasta nuestros días que la comunidad surgió en 1231 en el ya existente beaterío de Santa María del Páramo. En 1255, las damianitas que había en Santa María del Páramo, se trasladaron hasta su nuevo emplazamiento extramuros de la villa de Carrión." ]

  Me quité el zapato derecho y y observé con más cuidado el daño por desgaste que descubrí el día de ayer cuando me cambiaba calcetas en el parquecito antiguo.
  Ya se habían formado varias perforaciones en la parte del talón. Las piedrecillas del camino se metían y me molestaban.
Sin pegamento o silicón a la mano rellené los agujeros con pedacitos de una bolsa de plástico.
Fue mucho mejor el caminar después de eso.
[ Nota: Desde Saint Jean Pied-de-port en Francia hasta esta localidad, llevaba caminados poco más de 400 km y estaba a menos de la mitad del camino ]


[ Iglesia de Santa María del Camino (detalle)
"Es un templo románico edificado a mediados del siglo XII y dedicada a la Virgen de las Victorias, es la iglesia más antigua de la ciudad palentina de Carrión de los Condes. Conserva la fachada meridional porticada, influenciada por modelos franceses Tolosanos. En el Pórtico Sur destacan la adoración de los Reyes Magos, las figuras de Sansón y Carlomagno, y una arquivolta de personajes en su oficio.]

[ Iglesia de Santa María del Camino, detalle interior, del altar mayor. A la izquierda pila bautismal ]
Me salí de la ruta y empecé a visitar todos los lugares de interés que me encontraba o que veía desde lejos.
[ "Este monumento se erige en el centro de la Plaza de Santa María y consiste en una altísima columna de piedra de base cuadrada en la que hay unos pequeños caños (fuentes), sobre la que se erige la estatua de la Inmaculada Concepción, realizada en bronce y colocada sobre una pequeña base en la que hay unas esculturas de cabezas de ángeles y leones alternativamente." ]
[ Iglesia de Santa María del Camino, fachada oeste:
Presenta una Portada con arquivoltas lisas en un conjunto que sobresale ligeramente de la fachada.
Dispone de cuatro vanos de medio punto, uno a nivel de la nave de la epístola, uno en la central y dos más en el remate que hace las funciones de campanario.]

[ En la foto: Caminando por la plaza de Santa María ]
[ Iglesia de San Julián
Fue construida en el siglo XVII sobre los restos de un antiguo monasterio del siglo XI ya desaparecido. Su fachada es mayoritariamente de ladrillo, salvo la portada de piedra, en la que hay una hornacina con la talla de madera (bastante deteriorada) de San Julián, flanqueada por los escudos de los marqueses de Villasante, protectores del templo.]

[ Iglesia de San Andrés Apóstol.
Esta iglesia se encuentra en la Plaza de San Andrés (frente al Monumento a Fray Miguel de Benavides), y por su monumentalidad es apodada "la Catedral de Carrión". Es una de las parroquias más antiguas, construida en el siglo XVI en piedra sillería, según un proyecto de Rodrigo Gil de Hontañón posteriormente modificado por Juan de Escalante y construido por Juan de Aral.
Exteriormente lo más llamativo es su torre, reconstruida tras la guerra de la Independencia, en la que destaca su cúpula octogonal coronada con linterna y una cruz. La portada fue realizada por Juan de Solana, y sobre ella hay una hornacina con la imagen del Santo titular.]

En una tienda compré un jabón de baño, 2 galletas con chocolate y un toblerone.

Recorrí toda la ciudad, admirando sus plazas, edificios y monumentos.
Subí hasta lo más alto del pueblo donde estaba un albergue parroquial muy caro, pero se veía de lujo.

[ foto: "El edificio se construye en el antiguo cementerio de Belén. Las Hermanas Filipenses llegan a esta localidad tras la Coronación de la Virgen de Belén como patrona de Carrión en 1960. El edificio que hoy vemos se construyó para las Hermanas entre los años 1962 y 1964. El colegio fue inaugurado en 1964 funcionando como Centro educativo y también como internado. Las hermanas se dedicaron a dar formación profesional e impartir educación infantil y primaria. Como colegio estuvo abierto hasta 1985." ]
  Desde arriba vi que por un puente allá a lo lejos caminaban peregrinos "por allá debe ser el camino" pensé, y hacía aquel punto me dirigí.
Poco antes de las 9:50 am al caminar rumbo al puente de salida del pueblo me encontré unas escalinatas que bajaban hacia el rio.

Era un lugar de paseo, muy tranquilo y agradable, se escuchaba el trinar de las aves. Tomé video.
  Regresé al camino.
Muchos peregrinos iban en fila india. A cada rato ciclistas y bicigrinos nos rebasaban. (este tipo de peregrinos son los que menos oportunidad tiene de admirar los lugares por los que pasan y rara vez los veo detenerse a visitar algún lugar histórico o interesante).

[ Puerta principal del monasterio de san Zoilo ]
[ Monasterio de san Zolio:
"Este antiguo monasterio cluniacense se encuentra al otro lado del río Carrión y forma parte del Camino de Santiago. Es un edificio románico, declarado Monumento Histórico Artístico. Parte de sus dependencias han sido acondicionadas como hotel de 3 estrellas" ]

A las 10:15 am ya iba por el andén de la carretera, rumbo al siguiente pueblo llamado "Calzadilla de la Cueza" a una distancia ni mas ni menos que de 17 km, sin nada en medio.
A las 11:15 am, del otro lado de la acera vi una hacienda que tiene su propia capilla 
 Brinqué la carretera
y como el portón estaba abierto pues me pasé.
Anduve tomando fotos hasta que de lejos vi al jardinero, lo saludé, me acerqué y me puse a platicar con él. Me dijo que esta es una finca particular. Me disculpé por pasar, me dijo que no había problema, y que el dueño, un señor de apellido Pérez, estaba en proceso de la restauración del lugar.
Tiene un campanario y un arco de piedra muy bonitos.
Me despedí agradeciendo su atención.
Y a seguir el camino...

La carretera se tornó en un camino de terracería largo, larguísimo.
  De rato me rebasaron unos bicigrinos que me gritaron ¡Viva México! al ver la estampa de tela de la bandera de México adherida a la mochila y yo le contesté con otro:
¡Claro que sí! ¡Viva México Ca....!
Sonreímos y siguieron el camino.

  A buen paso y logrando buen tiempo fui acercándome a Calzadilla.
  En los últimos kilómetros acompañé (yo me acoplé a él) a un peregrino italiano que hablaba español que iba hasta "Ledigos". Ya estaba aburrido de caminar en solitario aunque siempre escuchando música. Bach electrónico me alegró por un buen tramo y de repente... como magia... ¡apareció el poblado! por primera vez ya me dolían la piernas (y no solo los pies).
  Una señora fortachona me seguía los pasos pero no le permití ganar la carrera y llegué yo primero al albergue.
  En el particular había montones de gente sentados ante las mesas de la galería de un restaurante y al lado estaba el albergue municipal, al cual entré por donde decía "recepción".
Y la peregrina fortachona justo detrás de mí.
  El hospitalero al vernos entrar nos alcanzó. Pregunté si había lugar:

-----Claro que sí, están en su casa, verás que el lugar te va a gustar.
-----Gracias -----le contesté-----

  Luego del registro y pagar, fuimos a conocer el albergue (no sin antes pedirnos que nos quitáramos las botas y las dejamos en un cuartito enseguida de la recepción).
Me ofreció la cama de abajo de una litera, y la tomé, conveniente pues a un lado está un contacto de AC.
  A mitad del camino intenté comerme el toblerone pero estaba totalmente derretido, así que fui con el hospitalero y le pedí si tenía refri para enfriarlo, dijo que sí y se lo entregué.


  Me fui a descansar un rato. La ampolla estaba grandísima y llena como un globo.

  Como a las 4 pm salí a la tienda a comprar algo de comer. Allí enfrente en una banca me puse a "embodegar" una lata de sardinas en jugo de tomate. En eso llegó el peregrino holandés vecino de litera en Villancázar, le dije que si iba a quedarse fuera al albergue antes que se llenara, se quedó pensativo, indeciso, luego ya no supe de él.

  Ya iba adentro cuando veo a un grupito que venía a toda velocidad como maratonistas, bien sudados y "bofeados", entre ellos una chaparrita que se me hizo conocida, eran los coreanos y entre ellos... Catalina.

  Al pasar unos metros a un lado de mí le grité:

-----¡Catalina!

Volteó y sonrió, y siguió de prisa a los otros coreanos, los mismos con los que se quedó aquella vez en "Frómista".
Se metieron al albergue particular, luego ya no supe si alcanzaron lugar.

  Fui a la cocina del albergue a agarrar WiFi un rato. Ya como a las 5 en el cuarto de la planta alta, la vi a ella y a su amiga por la ventana lavando ropa y los 2 coreanos ocupados no sé en qué.
  Como el día que hicimos juntos un tramo ella quería curarme la ampolla (y no la dejé) ahora sí lo consideré necesario pues se había puesto peor.
  Así que fui al albergue privado vecino y le pedí al hospitalero si podía pasar a hablar con unos compañeros peregrinos que estaban aquí, dijo que sí y allá voy para adentro.

  Era un patio amplio con mesas y zacate, a un lado lavaderos y del otro una alberca cubierta.
  Le llamé, volteó y le hice señas que se acercara.
  Dejó lo que estaba haciendo y se acercó. Saqué mi celular y le activé una aplicación que hablaba frases en coreano, seleccioné la que decía: "¿puedes ayudarme? (en coreano)
  Ella se acordó y me señaló el pie. "Sí, aquí"
"yogui" (aquí).
  Rápido iba a atenderme cuando su amiga le gritó y fue por una olla de agua y la llevó al fondo (trabajo que ella interrumpió al yo llamarla).
  Luego fue por unas cosas y llegó con todo su equipo de curación, aguja, hijos, parches, botellitas y unas tijeritas.
  Me recosté en el zacatito, en la sombra y empezó la operación, que aguanté sin anestesia como todo buen macho mexicano. (Como diría Rocky: no duele, no duele).
  Primero le picó con una aguja de lado a lado, drenó el líquido, cortó todo el cuerito de la ampolla, le echó un líquido desinfectante, me puso un parche color piel y terminó con unas tiritas adhesivas.
¡Listo para otros 450km!
-----¡"gamsahabnida" (gracias a usted)
  Le dije a ella y a otro chavo coreano que le ayudó. Y pues para no verme muy descortés allí me quedé para ver en qué podía ayudarles.
 El otro señor mas grande estaba cocinando la cena en una estufita portátil de gas.
Con la ayuda de la aplicación de frases coreanas me comuniqué un poco con ellos e intenté apoyarlos en sus labores.
  Y pues allí me quedé. El lugar era agradable y me senté sobre el zacate fresco, luego me recosté un rato, hasta que oí que me llamaron:
"¡Martín! ---acababan de llegar otros 2 coreanos, una pareja que ya conocía en el camino. Los 2 dominan el inglés, así ya antes habíamos platicado. 
  Me levanté y fui a saludarlos. La señora siempre me saluda muy efusivamente y mantiene mi mano unos segundos mas de lo acostumbrado.
  El señor coreano que cocinaba freía tocino, o "panzetas" de cerdo.
  Luego de un rato quise despedirme para no invitarme solo y Catalina con señas me indicó que me esperara.
"Bueno, ya que insisten".

  Eramos 7 a la mesa, a mí me pusieron una taza de arroz y 2 palillos. Lo que no sabían es que soy experto en el uso de palillos para comer. Fácil. Con los mismos palillos me traía pedacitos de lechuga, de ratito pescaba una carnita de cerdo, también había un montón de ajos fritos y cebolla caramelizada.
  Comí de todo y fui como uno de ellos, hacía lo que ellos hacían.
  Solo tenían 2 pocillitos de aluminio, pero entre todos los compartimos, me servían vino blanco y me apuraban que me lo acabara para servirle a otro.
  Así, hasta que acabamos con todo. Nos despedimos, les agradecí de nueva cuenta.
  Y aquí se rompió una rama y cada quien para su cama.
  De regreso al albergue pasé por recepción a rescatar mi toblerone, ahora estaba una mujer que me hizo el favor de buscarlo y me lo entregó.

  Al subir a la planta alta saludé a 2 señoras peregrinas como de mi edad (muy guapas ellas). Ya estaban en su litera, platicamos un rato, con una en inglés y con la otra en alemán, les comenté de unas molestias que traía en las anginas y una de ellas me regaló 3 cápsulas de antibiótico, las guardé por si acaso. Eran muy agradables y simpáticas.

  Antes de acostarme me dí un baño para no perder tiempo y llegar temprano a Sahagún.
El coreano me dijo que no debía mojar el parche, así que metí el pie en una bolsa y como flamenco me dí la ducha procurando no mojar la curación.

  Noche tranquila, solo recuerdo haberme acostado con los audífonos y ni supe cuando los apagué.
 
[FIN DEL DÍA 15]

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